MASERA
Densa
de sílabas
estallas
en los racimos reales…— “Il cuor che non persi”, Nando Scarmozzino
Un vínculo entre territorio, arte y vino
Nando Scarmozzino es un hombre de mil intereses: la literatura, la poesía, el periodismo, la montaña y también el vino. Pasó su infancia entre los viñedos de su abuelo, que le transmitió esta pasión desde niño. Al crecer, empezó a seguir con curiosidad los procesos de vinificación que tienen lugar dentro de las barricas y, en la edad adulta, comenzó a degustar vinos de toda Italia, sin llegar a convertirse en sumiller. Aún hoy disfruta visitando bodegas para descubrir productos de nicho.
“Il cuor che non persi”: la dedicatoria a la Ossola
La colección “Il cuor che non persi” está dedicada a la tierra de la Ossola, donde el autor pasó tres años de su vida y quedó completamente conquistado por este territorio. Hoy el profesor Scarmozzino está jubilado y aspira a volver a vivir en la Ossola, donde además vive parte de su familia: un deseo que también le permitiría seguir probando los vinos de la Ossola y conocer las nuevas bodegas del territorio.
Una Ossola narrada valle a valle
En la colección, la tierra de la Ossola se describe con palabras evocadoras, que narran su fauna, vegetación y paisajes intactos: el autor muestra la Ossola como un lugar de montaña, agrícola y enoturístico, un mundo en el que cada valle posee una personalidad propia y distinta. En la segunda parte de la colección, Scarmozzino dedica espacio a los distintos municipios del valle, sin olvidar lugares, épocas y personas: un retrato coral que deja entrever un afecto sincero por esta tierra.
El vino como lenguaje poético
También en sus poesías aparecen con frecuencia términos vinculados al vino, utilizados según su significado más profundo y vital. No es un caso aislado: el vino siempre ha sido un tema recurrente en la literatura y la poesía italianas, capaz de evocar al mismo tiempo la dureza del trabajo en el campo y la alegría de compartir. En el caso de Scarmozzino, estos conceptos se ajustan perfectamente a la situación actual de la Ossola, donde la viticultura está resurgiendo gracias a la recuperación de los antiguos viñedos y al deseo de reivindicar el glorioso pasado vinícola local.
Una presentación a las puertas de la vendimia
La publicación de la colección se presentó por primera vez en Croveo, una aldea de Baceno, el domingo 29 de agosto de 2021, precisamente a las puertas de la vendimia: una elección simbólica que vincula idealmente el momento de la publicación con el ciclo agrícola que la propia colección celebra.
Descubrir la Ossola narrada por quien la ha vivido
Para quien, como Scarmozzino, se deja conquistar por el encanto del Val d’Ossola, una degustación entre los viñedos sigue siendo la forma más directa de vivir en primera persona las mismas emociones narradas en sus versos.
La poesía como clave de lectura del territorio
Leer los versos de Scarmozzino antes de visitar la Ossola puede ofrecer una clave de lectura diferente del territorio, capaz de hacer notar detalles que de otro modo escaparían a una mirada puramente turística: una invitación a bajar el ritmo y observar con mayor atención pueblos, viñedos y paisajes que el autor ha sabido narrar con tanta sensibilidad.
Versos que, aún hoy, invitan a mirar la Ossola con ojos nuevos.
Un modelo para narrar el territorio
La experiencia de Scarmozzino también puede leerse como un modelo de cómo narrar un territorio sin caer en la retórica turística: a través de la poesía, el autor logra devolver una imagen auténtica y personal de la Ossola, muy alejada de los clichés utilizados a menudo en la comunicación turística tradicional y, precisamente por ello, capaz de llegar al corazón de quien lee.
Buena lectura y buen viaje entre los versos y los viñedos de la Ossola.
Un patrimonio que custodiar, verso a verso.
Poesía, vino y territorio, entrelazados para siempre.
Muchas gracias por leernos hasta aquí.
Para profundizar
Para continuar el relato entre viñedos y cultura: la historia del vino de la Ossola, nuestras degustaciones, Las mujeres del vino.