El planeta se enfrenta al calentamiento global y, para comprender su gravedad, basta con analizar las plantas. Los viñedos son un excelente ejemplo: vendimias anticipadas, migración de las variedades de vid a cotas más altas o hacia el norte, etc. Estas señales preocupan a los productores y a los climatólogos.
La vid, víctima del calentamiento global
La vid es muy sensible a las variaciones climáticas, de hecho, la vendimia cambia de un año a otro. Elaumento de las temperaturas medias lleva a las variedades de vid a desplazarse en altitud o latitud para encontrar las mismas condiciones de hace cien años, trasladando la producción de vino a lugares donde se creía imposible.

Si de aquí a el 2050 la temperatura global no se reduce en al menos 2 °C, un estudio sostiene que el 56% de las regiones vitivinícolas del mundo podría desaparecer. Los países mediterráneos, entre ellosItalia, serían los más afectados por las pérdidas. Nueva Zelanda y Estados Unidos del norte podrían duplicar la superficie cultivada. Francia y Alemania, en cambio, podrían hacer migrar las variedades de vid. Otra señal de alarma es la producción de champán en el sur de Inglaterra.
Las soluciones
Es posible comprender mejor la capacidad adaptativa de las variedades de vid, especialmente de las uvas autóctonas, para ayudar a los agricultores a reducir al mínimo elimpacto de los cambios climáticos. Elaumento de la biodiversidad de las variedades de vid podría reducir a la mitad las posibles pérdidas.

La viticultura puede adaptarse mediante elriego, la microaspersión (aplicación de precisión con gran ahorro de agua) o elsombreado.
Otra alternativa podría ser laagrobiodiversidad: aumentar la resiliencia de diferentes especies cultivadas o de las plantas silvestres sin introducir cambios en las regiones agrícolas. Esta posibilidad, por desgracia, no es suficiente en países muy cálidos como España o elsur de Italia.
Entre las medidas más drásticas se encuentran las técnicas industriales, como laeliminación delalcohol, ya ampliamente utilizada en regiones vinícolas de Australia, España y Sudáfrica.